Les propongo una breve antología de Moreno Ernesto Langer, un cuentista chileno de última generación.
Amor Dangeroux
Era un riesgo. Ellos lo sabían. Amarse puede llegar a costar caro. Pero las hormonas rara vez hacen concesiones. Por lo que continuaron decididos.
En el motel se maltrataron, se mordieron, se escupieron y hasta se refregaron el uno contra el otro sobre la cama o el suelo.
Después volvieron cada uno a sus respectivos domicilios, sin saber lo que les esperaba.
A él le pusieron un revólver en la sien.
A ella la abandonaron con los niños.
Y a Cupido le cortaron los testículos... por inconsciente.

Las Apariencias Engañan
Érase una vez una dulce criatura que paseaba por el bosque,
recogiendo flores silvestres y cantando.
Detrás de los árboles, unos excitados ojos la observaban persiguiéndola.
Ya llegará el momento, se decía éste,
escondido pacientemente, en el más perfecto de los silencios.
Y todo continuó igual por un largo tiempo,
hasta que llegaron a la orilla de un barranco.
Esta es la mía, pensó el que desde las sombras acechaba.
Pero, cuando tan seguro de sí, saltaba ferozmente para tomar posesión de su presa,
la dulce criatura quitándose el bello disfraz que la cubría,
..........se lo comió de un sólo mordisco.
Qué Bruto!
Me cargan los negros, se dijo.
Mientras trataba por todos los medios de blanquearse la piel con un poderoso detergente.
Pero este rojo tampoco me gusta, agregó, mirándose a carne viva en el espejo.
Lo que yo quiero es ser blanco.
Lo que yo quiero es ser blanco.
Como Michael Jackson.
Para Quedarse con la Duda
Se cansó de esperar
( todo tiene su límite )
Y se fue.
... por eso no alcanzaron a crearlo.
El Extranjero
Fue grande su sorpresa al no ver sino a creaturas con dos ojos, dos piernas y una sola boca.
No había nada parecido en su planeta.
Un Día Terrible
El microbús entero parecía sudar por las ventanas, apretado por el tráfico entre otras sofocadas máquinas. Era un día sin dudas sobrecargado, empozado en medio de un calor amenazante. Nadie decía nada y a lo más el gesto era para limpiar el sudor de la frente o del cuello. El chofer dobló a la izquierda y tuvo que hacer algunas maniobras con sus brazos transpirados. El vehículo se pegó al suelo. Las espaldas se pegaron a los respaldos de plástico.
Luz amarilla... Luz roja. El accidente fue inevitable. Los frenos no respondieron. El pedal derretido se pegó a la suela del zapato. Nadie estaba suficientemente lúcido para preveer ese estrellón. Llegaron los carabineros. Se juntaron los curiosos. El noticiero de las ocho dió cuenta de la terrible ola de calor. Los pasajeros descansan ahora, fríos.. ... en la morgue.


No comments:
Post a Comment